Atrás quedaron los destinos,
heridos o muertos, pero remotos.
Saciados de verse tan lejanos,
cumplidas las normas de los caminos.
heridos o muertos, pero remotos.
Saciados de verse tan lejanos,
cumplidas las normas de los caminos.
Atrás quedó el futuro,
propio o ajeno, pero distante.
Culminar deltas desbordados,
viendo pasar orillas de usuro.
Y más atrás quedó la muerte
del alma, del amor, pero abatida.
Irrigadas como campos de batalla,
donde los cascos aún son recientes.
Y delante tengo mi pasado,
sincero o cruel, pero admirable.
Como letras aún no escritas,
pero que en la carne han cicatrizado
propio o ajeno, pero distante.
Culminar deltas desbordados,
viendo pasar orillas de usuro.
Y más atrás quedó la muerte
del alma, del amor, pero abatida.
Irrigadas como campos de batalla,
donde los cascos aún son recientes.
Y delante tengo mi pasado,
sincero o cruel, pero admirable.
Como letras aún no escritas,
pero que en la carne han cicatrizado
