![]() |
| Extraída de Google |
Estabas dormida cuando llegué,
y a tu lado me senté a contemplarte.
Irradiaba tu rostro de mujer,
capaz de arrancar alegría al dolor.
Estabas tranquila cuando me senté,
y una minúscula sonrisa te delató.
La lectura de anoche presagié,
custodiando, dirigiendo tus sueños.
Hurtado, escondido, te observé,
junto al calor de tu cuerpo.
Y entonces te atrapé,
“serenidad”, llamé a esa foto.
