(Foto de J. de La Rosa)
Porque…
Allí en lo más hondo de la conciencia,
chocan las placas.
El terremoto es imparable
y por las grietas
rezuma el yo más íntimo.
Cuando…
Pensar muy apretado
nos suelta el verso.
Amor con las palabras,
en cada estrofa sube la libido,
la Lengua en todas sus posturas,
colocas… descolocas…
vas, vuelves, sigues, sigues…
Llegar al fin
un vuelco de placer.
Ahora que…
Atacan los pájaros
los que se llevan cuanto pueden,
nos despiezan y luego…
pretenden rehacernos a su antojo.
La denuncia es palabra desmedida,
alza su altura el grito.
Además …
Es saludable
esta gimnasia de los dedos.
La pluma va de pica,
veintisiete mancuernas
y un tapiz de papel.
De músculo a línea:
a sudar versos.
Y a veces…
Me ocurre que…
ando y desando cada línea.
Pongo, tacho y arrugo.
Se escurre la hoja,
he abortado un poema.
Porque…
Allí en lo más hondo de la conciencia,
chocan las placas.
El terremoto es imparable
y por las grietas
rezuma el yo más íntimo.
Cuando…
Pensar muy apretado
nos suelta el verso.
Amor con las palabras,
en cada estrofa sube la libido,
la Lengua en todas sus posturas,
colocas… descolocas…
vas, vuelves, sigues, sigues…
Llegar al fin
un vuelco de placer.
Ahora que…
Atacan los pájaros
los que se llevan cuanto pueden,
nos despiezan y luego…
pretenden rehacernos a su antojo.
La denuncia es palabra desmedida,
alza su altura el grito.
Además …
Es saludable
esta gimnasia de los dedos.
La pluma va de pica,
veintisiete mancuernas
y un tapiz de papel.
De músculo a línea:
a sudar versos.
Y a veces…
Me ocurre que…
ando y desando cada línea.
Pongo, tacho y arrugo.
Se escurre la hoja,
he abortado un poema.
